mujer abrazándose

¡Hola de nuevo! El  tema que he querido abordar esta semana está entre los más importantes cuando hablamos de la construcción de una imagen personal poderosa. Se trata del autoconcepto, el ingrediente fundamental para construir nuestra autoestima y reencontrarnos con la imagen que nos devuelve el espejo desde una óptica positiva.

El autoconcepto es una de las teorías conceptuales más estudiadas en el campo de la psicología. Se refiere a la imagen que hemos creado de nosotras mismas, desde un punto de vista muy amplio. Tanto nuestras características y cualidades internas como externas, se reflejan en el momento de definirnos.

Ese conjunto de ideas que vamos tejiendo a lo largo de los años sobre quién somos, tanto de una forma consciente como inconsciente, se va volviendo fundamental en la forma en que enfrentamos la vida, nos desenvolvemos en nuestras distintas áreas de vida desde la personal hasta la profesional y hasta influye en cómo nos planteamos el éxito y cuánto nos creemos capaces de conseguirlo.

Son muchos los factores que debemos evaluar a escala interior y exterior, cuando nos ponemos con la tarea de revisar el autoconcepto que tenemos de nosotras mismas, y las herramientas con las que contamos para fortalecerlo.

Acompáñame a ver las claves más importantes que debes tener en cuenta en tus reflexiones sobre la imagen que tienes de ti misma.

 

Las claves del autoconcepto y la imagen personal

 

Cuando hablamos de las claves del autoconcepto, lo primero que debemos tener en cuenta es que éste tiene dos facetas fundamentales: la interior y la exterior. La primera persona a la que influye tu imagen, es sin duda, a ti misma. Lo que ves en el espejo cada vez que te miras, te debe agradar, te debe hacer sentir empoderada y segura.

En este sentido, la coherencia es un concepto vital. Parte fundamental de un buen manejo de tu autoconcepto, es que exista una coherencia real entre lo que piensas, lo que sientes y lo que expresas al exterior. Cuando te pones ropa, complementos o maquillaje “adecuados”, pero con los que no te sientes cómoda o sientes que vas disfrazada de otra persona, inevitablemente transmitirás esa sensación de inseguridad y desconfianza.

Si en cambio, todo tu exterior va acorde a cómo eres, a lo que te gusta y el estilo con el que mejor te identificas, esto se traducirá en una imagen poderosa, segura y repleta de autoconfianza. Y justo aquí entramos en el factor externo del autoconcepto.

No tiene sentido trabajar en un autoconcepto sólido y positivo, si con nuestras acciones, nuestra expresión corporal e imagen personal, no lo transmitimos al exterior. Si eres una mujer segura de sí misma, que aprovecha sus fortalezas y conoce sus debilidades, esto debe reflejarse en todas las relaciones que establezcas.

Y esto de lo que te hablo afecta a todo tu mundo: tus relaciones laborales, profesionales y comerciales, de tus relaciones sentimentales, tus amistades y tu familia. Toda interacción que tengas con el mundo, estará influenciada por el autoconcepto que hayas alimentado con el tiempo de ti misma.

En este sentido, la imagen es una herramienta tremendamente poderosa para generar impresiones positivas en las personas que conoces.
Como dato curioso, te cuento que cuando conoces a una persona, en tan solo siete segundos te formas una primera impresión de ella. Sin entrar en juicios, es lo que lee tu mente de la imagen que tiene en frente y la utiliza para darte una primera información sobre ella.

Así que teniendo en cuenta que la información visual es lo único a lo que tenemos acceso en primera instancia, creo que merece la pena utilizarla como herramienta de comunicación y que sea una fortaleza a nuestro favor y no todo lo contrario.

Pero en este post no te hablaré más de cómo afecta hacía el exterior sino hacía el interior. Realmente repercute directamente en ello pero me quiero centrar en explicarte como te afecta tu imagen personal a ti directa y personalmente.

Yo siempre digo que todo lo que te pones y cómo te lo pones entra por los poros de tu piel y te afecta desde estos 4 puntos de conexión.

 

Los 4 puntos de conexión entre nuestra imagen personal y nuestra mente

Afecta a cómo (te) sientes

Tus emociones vienen dadas por muchas y diferentes vías, pero una de ellas y para mí vital, es tu imagen personal. El autoconcepto que tengas de ti, en general todos los días, y en concreto cada día, va a influir directamente en cómo te sientes tanto ese día como en cual es tu impresión de ti misma. Al igual que una postura te puede traer una emoción, una u otra ropa te traen distintas emociones y sensaciones. Respóndeme….
¿Cuándo estás en pijama tus emociones e intenciones son las mismas que cuando vas con americana y tacones?

Espero que me digas que no, porque si no, creo que serías un caso peculiar. Normalmente el pijama nos lleva a un estado de relax y calma, nos invita a tumbarnos en el sofá o en la cama y ponernos a ver una película o a leer un libro. Es decir, nada que ver con lo que queremos sentir cuando estamos pensando en trabajar. Sería raro que te apetezca ponerte a hacer deporte o a coger el teléfono para hacer llamadas de venta.

 

Afecta a como piensas

La forma en que trabajas tu autoconcepto y como lo transmites al exterior, afecta el modo en el que piensas. Una mujer que se siente segura de sí misma, competente y empoderada, organizará sus ideas y proyectos en ese sentido. La forma en la que decides vestirte es determinante. Imagina que vas a una importante junta de trabajo con vaqueros y zapatillas deportivas. No tendrás la misma actitud que si vas con un traje y unos tacones elegantes y apropiados para la ocasión.

 

Afecta a cómo hablas

Un punto fundamental en este tema, es como afecta tu imagen personal a la manera en la que hablas y te expresas. ¿Te imaginas dando una charla ante un auditorio repleto de personas, vestida con un pijama? La comunicación cambia en función de cómo vas vestida. La vestimenta ayudará a fortalecer tu imagen, tu postura corporal, la seguridad y el poder que transmites.

 

Afecta a cómo actúas

Tu autoconcepto y autoestima determinarán la forma en la que actúas. Tu seguridad y empoderamiento se deja ver tanto en la vestimenta que escoges para cada ocasión, como en la forma en que la llevas, tu expresión corporal, verbal y actitud. En cada mujer existe un universo de potencialidades para aprovechar. Está en cada una de nosotras, sacarle provecho a nuestros atributos.

 

Si quieres más detalles sobre el tema te invito a que eches un vistazo aquí a la grabación del directo en el que te hablé mucho más extensamente de este tema.

 

Y recuerda que cada lunes desde Mamen Abad en directo comparto contigo una idea o herramienta para hacerte más fácil el camino hacía una IMAGEN PODEROSA.

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